Increíblemente

 
Y después de tanto tiempo, vuelvo a mi querido Space para hablar del Mundial. Como todos los argentinos, (mentira, descubrí gente que es totalmente indiferente al efecto de 22 tipos corriendo tras una pelota, pero esos son casos de gente enfermiza de la cual no hablaré ahora) me ilusioné con el equipo de José. Y quien no? Aunque habíamos pasado ya hace 4 años la triste experiencia de creernos los mejores antes de empezar; con ciertos reparos ya soñábamos con llegar a una final. Alemania o Brasil, no importaba, pero llegar.
 
El mundo se detuvo en su órbita durante 90 minutos, ý pudimos disfrutar de algunos buenos momentos de futbol, pero con algunas dudas que no importaban en el momento, porque lo realmente importante era ganar!
 

http://old.ole.clarin.com/jsp/v4/pagina.jsp?pagId=1212688&fecha=20060610

 
Después vino el gran partido. El que me emocionó casi tanto como aquel de Maradona contra Inglaterra toda. (si, yo lo recuerdo, sacá cuentas, y qué) La alegría por un segundo fue infinita. En el estadio todos gritaban, la gente no lo podía creer, en Argentina, en cada confitería y en cada trabajo, tampoco. Serbia-Montenegro menos. Habían salido a soportar un partido pero esto ya era demasiado, se rindieron y entregaron el partido. Si lo hubieran tenido, se habrían sacado el sombrero ante los jugadores de nuestra selección. El golazo que  en los pies de Cambiasso, para definir la mejor jugada colectiva de todo el Mundial, el de Messi, al que todos esperabamos como gran promesa, y las ganas de que la fiesta no terminara más…
El pasaporte a la siguiente ronda, sin jugar con Holanda todavía.
 
 
Fuimos a ese partido, el 21 de junio, como diría mi papá si lo estuviera viendo, un poco agrandados. Es verdad, no era para menos. Todos los medios comentaban la excelente actuación de Argentina que había opacado a un deslucido Brasil, y a una estructurada Alemania.
Ese partido solo significó llegar a los octavos de final como cabeza de serie. No hubo grandes rendimientos, y a Messi se lo empezó a criticar por no esforzarse lo suficiente entre un equipo que tampoco lo hacía. Se escucharon algunas críticas hacia el pequeño Lionel, pero nadie les prestó mucha atención, tan ocupados estábamos por conocer las características del próximo rival: México.
 
 
El partido más sufrido de todo el mundial, el gol que con más fuerza gritamos. El de Maxi Rodriguez, y una verdadera obra de arte cerca del arco mexicano. Habrá imaginado en sueños llegar a meter un gol así? Lo cierto es que fue en el momento justo para sellar triunfo merecido, aunque luchado.
 
Es tarde, sigo después con la parte del Mundial que quisiera olvidar…
Anuncios
Esta entrada fue publicada en Vida no cotidiana. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s