Sigo hablando del Mundial

 
La pérdida de un gran amor, de un amigo, de un ser querido nos deja una sensación de vacío casi insoportable. Cuando apenas ocurre, sobreviene primero la negación, la incredulidad. No sabemos que está pasando, o si, pero no queremos admitirlo… Esa imágen vino a mi mente. Un estadio lleno, en el cual un sector mayoritario festeja, y el otro permanece silencioso. Algunos lloran, todavía no lo procesamos.
 
Quedamos afuera, perdimos por penales. No más Mundial para Argentina. Al menos por cuatro años, dejamos el fanatismo de lado. Volveremos a los partidos locales, a  sufrir por River… La historia sigue, pero necesitamos compartirla para comprender porqué las cosas fueron de esa manera.
 
Con respecto al partido, el desarrollo fue muy peleado en el medio. Pocas llegadas claras a los arcos, pero en general, Argentina tuvo más la pelota. Tevez fue la figura de la cancha, le salió el potrero de adentro, corrió y estuvo donde tenía que estar, hasta recuperando la pelota y contagiando de ganas al equipo. Riquelme, como siempre fue pura indiferencia. El jugador diferente, el que debía armar, no figuró en ningún momento. No se despeinó, llegó a destiempo… Aún con ese cabezazo de Ayala, con el 1 a 0, la idea de que hasta el úiltimo segundo estábamos en peligro, estuvo flotando en el aire…
 
Y Pekerman, cuando los cambios eran cantados, (Messi por Crespo y Aimar por Riquelme), puso a Cruz y a Cambiasso!!!. Encima se sumó a eso la lesión de Abondancieri que nos dejó sin el discutido arquero, que había demostrado seguridad en el arco. Y Franco, sin demasiada experiencia en estos torneos, y con visibles nervios ocupó su lugar (que hubiera pasado con Lux).
 
 
Pero en el terreno de las suposiciones, seguramente habríamos sido campeones. Teníamos buenos jugadores y nos diferenciamos bastante de la mediocridad general que se vió en otros equipos. Brasil fue una sombra, como Ronaldinho; Alemania, tan estructurada confió en que ser organizadora y tener ayuda de los árbitros sería suficiente…
 
La historia fue otra. La final que disputaron Francia e Italia, quedará en la memoria de la mayoría como el partido del cabezazo de Zidane no a una pelota, sino al pecho de Materazzi.  Y todo porque?? Por insultar a la madre y a la hermana! O sea, el elegido como mejor jugador, el balón de oro; se retiró del futbol mundial sancionado por la FIFA con tres fechas que nunca jugará y se sacó el gusto de hacer algo fuera de toda ley, que le dio aún mayor protagonismo del que tuvo en la cancha.
 
Volviendo a estas tierras, Argentina mereció más. Los penales no son sólo una lotería, eso quedó demostrado con los famosos papelitos alemanes. Los errores tácticos se pagan.
 
Igualemente, cuando llega el tiempo de la aceptación, después de horas de terapia colectiva y tema obligado en cualquier conversación posterior, hay una sensación de conformidad (no conformismo).  La mayoría de los jugadores tuvieron buen nivel y defendieron los colores de la Selección hasta lo último, como debía ser. Por eso fueron ovacionados en Ezeiza por el esfuerzo y por dejar todo en la cancha.
 
 
 
 
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