Página 12 Parte 2

Página oficial

 

Página 12 fue considerado un medio de oposición, sus propios periodistas lo convirtieron en un “cuarto poder” en el cual coincidía la libertad de empresa  con la libertad de expresión.  Las investigaciones especiales fueron temidas por los gobiernos de Carlos Menem, Fernando De la Rúa y Eduardo Duhalde entre otros. Durante aproximadamente 15 años, desde la redacción del diario hubo acusaciones de corrupción y evasión fiscal de numerosos funcionarios, algunos de ellos, fueron llevados ante la justicia.

 

Resulta lógica la identificación entre el diario que nació como un defensor de los derechos humanos, y el gobierno kirchnerista, que ha realizado una intensa labor en ese aspecto. La posición ideológica de centro izquierda, también es un factor condicionante para justificar la parcialidad de Página 12. Pero la comitiva oficial que integró el editor responsable Fernando Zokolowicz, en 2003, demuestran que la relación es aún mas estrecha. El empresario acompañó al presidente Néstor Kirchner en su viaje a España con el fin de entablar negociaciones con el grupo Telefónica para la compra de Telefé y Radio Continental, hecho que no se concretó.

 

 

Hasta entonces, no se había hecho pública denuncia alguna de censura por difundir información del gobierno. Pero un mail que hizo circular el periodista Julio Nudler el 24 de octubre de 2004, marcó un antes y un después en la historia del diario.

La carta comenzaba así:

 

Amigos: hoy sábado no aparece en Página/12 mi Panorama Económico porque la nota fue levantada anoche por el director. Su texto denunciaba la designación de Claudio Moroni al frente de la Sindicatura General de la Nación como un acto de grave corrupción, y abundaba en datos sobre la siniestra trayectoria de Moroni, títere del no menos corrupto jefe de Gabinete, Alberto Fernández.[8]

 

La imputación era grave porque implicaba al entorno del presidente Néstor Kirchner. El jefe de Gabinete, Fernández y el actual titular de la Sigen, Moroni, habían sido acusados de haber realizado negocios sucios durante la época en la que ambos trabajaron en la Superintendencia de Seguros de la Nación, organismo público descentralizado que depende del Ministerio de Economía y tiene como función supervisar y fiscalizar a las empresas         de  seguro   y        reaseguro.

El artículo causó gran revuelo y tuvo consecuencias inmediatas. El director de Página 12 negó haber censurado la nota, en una extensa carta publicada en el diario. Se excusó porque según el, “el trabajo fue entregado fuera del horario permitido”y porque eran necesarias más pruebas para poder publicarlo, pero nunca le dio a  Nudler la oportunidad de buscarlas.     También acusó al periodista por participar en una campaña de desprestigio en contra del medio. Horacio Verbitsky, apoyó a su compañero de redacción, Julio Nudler, y expresó que la nota debió publicarse pero defendió a los funcionarios del gobierno, en una suerte de “derecho a réplica” con palabras del propio Alberto Fernández.

La respuesta de Nudler no se hizo esperar:

La extensa nota del comisario político Horacio Verbitsky en la edición dominical de Página/12 confirma, lamentablemente, su degradación moral, ya tal vez sin redención posible. ¡Demasiados años de enjuagar ropa sucia y publicar aguas servidas!

Pudiendo ser un buen periodista, incluso brillante, él optó por la permanente manipulación política, en el peor sentido. Hace mucho que engaña desaprensivamente a sus lectores si con ello cree beneficiar a alguien por quien aboga, nunca trasluciendo sus verdaderos móviles. En función de no sé cuáles operaciones políticas, asume ahora el papel de defensor de dos personajes siniestros, en este caso Alberto Fernández (jefe de Gabinete) y Claudio Moroni (Síndico General de la Nación), secuaces el uno del otro.

El único en no enterarse de la clase de corruptos que son estos personajes es Verbitsky. Ellos han manejado el sector Seguros – de cuya operatoria Verbitsky no entiende una jota – durante casi todo el menemismo, régimen que HV denunció como absolutamente corrupto.[9]

         El 27 de octubre, la Asamblea de periodistas de "Página/12" aprobó por unanimidad un comunicado en el que se solidarizó con Nudler, y repudió los términos del artículo publicado por Tiffenberg. "Lo sucedido no es un hecho aislado, sino que forma parte de una sucesión de hechos similares".

También la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) efectuó un comunicado en el que resaltó que:

 "tanto la trayectoria de Nudler como los argumentos sobre los que se sostiene la columna censurada dejan en claro que la decisión empresaria tuvo como origen único impedir que se conozcan hechos de corrupción -que se mencionan en el texto- vinculados a funcionarios del actual gobierno, no obstante el penoso y estéril esfuerzo por encontrar mentirosos justificativos.

Resulta evidente que las explicaciones técnicas y profesionales de la patronal buscan ocultar la verdadera decisión política que adoptó ’Página/12’ a la hora de censurar la columna, ejerciendo una arbitraria e impune libertad de empresa, en resguardo de determinados intereses económicos", concluyó la UTPBA.

Cuestión de números

         Julio Nudler a través de un mail, dejó en evidencia una trama desconocida para los lectores de Página 12. La defensa que hizo el medio del actual gobierno, al punto de recurrir a la censura; excede los límites de la línea editorial.

         El medio cuenta con una importante pauta oficial, y está posicionado detrás del diario Clarín, que es el más vendido en  Argentina. Horacio Verbitsky, en un artículo titulado De eso no se habla, publicado el 23 de septiembre de 2007, se refiere a este tema:  

Utilizando el decreto de acceso a la información que el presidente Néstor Kirchner firmó poco después de asumir, O’Donnell (María) obtuvo datos para armar con gran esfuerzo el rompecabezas de la publicidad oficial. Como anexo, publica la nómina de los cien primeros receptores (es de buena praxis profesional consignar que este diario es el segundo de la lista, después de Clarín).[10]

Para hablar de la publicidad oficial, la periodista que también trabajó en Página 12, tuvo que recurrir a un libro que tiene el sugestivo título "Propaganda K".

En una entrevista publicada en internet por E Blog -el blog del periodista Leandro Zanoni- O’ Donell opinó sobre el motivo de su libro:

“Me impresionó el crecimiento de la partida que destina Kirchner a la publicidad oficial (arrancó con 46 millones en 2003 y terminará este año ejecutando más de 250 millones) y por la falta de voluntad para regular el reparto de la pauta oficial (varios proyectos duermen en el Congreso). Tampoco le interesó legislar sobre los medios públicos, que (más allá de su dudosa utilidad para tal fin) siguen siendo utilizados para la propaganda oficial y mantienen un modelo de negocio poco transparente con coproducciones en las que suelen obtener ventajas las productoras de buena llegada al poder (un capítulo del libro trata algunos ejemplos paradigmáticos).”

En junio de 2006, la editorial Perfil,  presentó un amparo para que el gobierno de Néstor Kirchner deje de excluirla en el reparto de la publicidad oficial y para que los periodistas tengan acceso a su información, como los demás medios. En Argentina no existe una ley que regule la distribución de publicidad, entonces la Justicia no puede determinar en qué medios se puede pautar. Con duras palabras en contra de la actual gestión, periodistas como Jorge Lanata, Nelson Castro y Pepe Eliaschev[11] respaldaron la presentación en una conferencia de prensa.

El caso de Página 12 fue ejemplificador. Mientras que Clarín tiene un promedio de ventas de 400 mil ejemplares diarios y La Nación, 162 mil; Página 12 ocupa un tercer lugar con 90 mil. Sin embargo el diario recibe una cantidad de pauta oficial igual a la del diario La Nación, que posee más lectores que su competencia.

Desde la oposición

         Jorge Lanata, es un nombre prohibido en Página 12. El columnista del diario Perfil, ha realizado numerosas críticas al medio que el fundó. Desde su alejamiento, no aparece ninguna mención a su aporte en materia periodística. Por su parte, él aprovecha sus espacios en Radio del Plata y en el diario, para develar datos e investigar a los funcionarios kirchneristas.[12]

         El 29 de abril del corriente, el periodista fue el responsable de cubrir en la ciudad del presidente, Río Gallegos, la movilización de los ciudadanos en la que debió mediar la casa Rosada, y que había comenzado con un conflicto docente.

         En su artículo, En la provincia del Presidente se perdió algo muy pesado: el miedo; Lanata hace referencia al ex chofer de Kirchner, Rudy Ulloa, quien se ha convertido en un poderoso empresario mediático en la provincia de Santa Cruz, y del que se comenta, es el nuevo dueño de Página 12, según fuentes no oficiales.[13]

          La política y los medios se entrecruzan constantemente. Los intereses económicos son el motor de esos acuerdos. Numerosos periodistas de Página 12 han encontrado trabajo en el gobierno. Ese es el caso de Martín Granovsky, quien fue designado por Alberto Fernández como el presidente de la agencia de noticias estatal Télam, de Román Lejtman, actual director de contenidos de América y productor del material que se difundió en el 30° aniversario del golpe militar y de Miguel Bonasso,    quien es hoy un diputado oficialista.

6. Conclusiones

 

          El Observatorio realizado entre el 21 y el 30 de octubre de 2007, sobre el diario Página 12, determinó que hubo una importante presencia del tema “Elecciones Presidenciales en Argentina”.

 

          Según el modelo de Intencionalidad Editorial que se aplicó para analizar los procesos periodísticos, se pudo comprobar que el medio posee una marcada parcialidad de grupo que concuerda con los lineamientos políticos, económicos y sociales del actual gobierno.

 

          Considerando que en la práctica periodística la parcialidad es necesaria porque implica una postura frente a la noticia, observamos como el discurso hegemónico se transformó en objetivo con el fin de tener un carácter universal. Para ello fue necesaria la remisión a fuentes que en este caso, fueron en su mayoría gubernamentales.

 

          El medio le dio relevancia a los resultados de las encuestas, a los cierres de campaña y le dedicó más espacio y fotos al oficialismo con la imagen de Cristina Fernández de Kirchner como protagonista. Se mostró una actitud más humana y menos dura (ella llora en el cierre del discurso, abrazada a su esposo, cuenta intimidades en los reportajes, y confiesa cuestiones personales). El análisis de los comicios y el panorama de cada una de las provincias también tuvieron un lugar privilegiado en el mapa electoral.

 

          Dentro de la oposición, se expuso a los principales candidatos a través de entrevistas pero se le dio más trascendencia al conflicto generado entre ellos por ocupar el segundo lugar y por cuestiones personales, que a sus plataformas políticas.

 

          La izquierda quedó relegada a la posición secundaria o complementaria dentro del diario. El candidato Pino Solanas de Proyecto Sur sobresalió entre sus pares por su original cierre de campaña pero no por sus denuncias y propuestas acerca de la explotación descontrolada de los recursos naturales. Los candidatos Alberto Rodríguez Saa, López Murphy y Jorge Sobich fueron definidos como los “grandes perdedores.”   

 

          Si bien hubo mención a diversos casos de corrupción que afectaron al gobierno, no fue tema de agenda. No existió profundidad ni investigaciones por las que se caracterizaba Página 12 en épocas anteriores o como hubo en otros medios que se considerados opositores, como diario Perfil y La Nación.   

 

          Las denuncias sobre censura realizada por el periodista Julio Nudler, recayeron en un medio que tuvo una trayectoria reconocida por ser consecuente con su línea editorial y que hoy se pone en duda por su cercanía al gobierno que trasciende su identificación intelectual y política, y lo acercan a un rol de “socio” indispensable para sostener la hegemonía del gobierno kirchnerista.

 

         

 

 

 

 

 

 


[1] Marcos Novaro, Director del programa de Historia Política de la UBA. Suplemento Especial de Página 12, a 20 años del primer Levantamiento Carapintada.

Se refiere a las rebeliones militares ocurridas en Villa Martelli y en Monte Caseros, provincia de Corrientes.

 

[2] Portal Segundo Enfoque, El derrumbe de Página 12.

[3] Anguita Eduardo; Furman, Rubén, Grandes Hermanos, Editorial Colihue.

[11] El programa “Esto que Pasa” fue levantado del aire después de 5 años en Radio Nacional, sin aviso previo y en un acto explícito de censura por parte del gobierno. Actualmente se puede escuchar a Pepe Eliaschev en Radio Colonia.

 

[12] Un artículo publicado por Jorge Lanata dio a conocer el caso de la ex Ministro de Economía Felisa Miceli, y el descubrimiento de un sobre con dinero en el baño de su despacho.

 

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